04 noviembre 2011
Doloroso y confuso amor
Lilium se encontraba sentada en clases intentando poner atención al profesor, aunque le era casi imposible debido que a unos metros de ella se encontraba la persona de sus sueños, aquel chico por el que deliraba. Christopher, un chico de diecisiete años de ojos amatistas y piel blanca que hacían perfecta armonía con su grisáceos cabello. Por más que Lilium se repetía cada día antes de llegar y encontrase en la misma aula que Christopher, que no lo mirara y se olvidara de su existencia se le olvidada en cuanto se sentaba en aquella sala y veía al chico ahí, tan cerca pero a la vez lejos, toda su voluntad flaqueaba y no podía evitar verlo, sin poder apartar los ojos de él, al menos hasta que Christopher dirigía su mirada hacia ella y entonces en el momento en que sus miradas chocaban pareciera que la cabeza de la chica girara y temblara forzándole a apartar la vista haciéndola actuar como un estúpida. No lo podía evitar, le gustaba mucho como para dejar de hacerlo, su corazón podía más que su voluntad y su razón y todo esto le dolía. Todo esto mataba poco a poco a Lilium. Porque ella no era para Christopher lo que Christopher era para ella. Porque a pesar de que ahora no pelearan tanto aun así sentía que el chico no le veía con mejores ojos, cada vez que iniciaban un conversación, Christopher debía irse y dejar su conversación con la chica a medias, a veces ni se despedía y para la pobre Lilium eso era como una estocada a su corazón, tanto le costaba hablarle al joven y éste con tanta facilidad la hacía a un lado, para la chica era una maravilla que él la saludara y se sentía tan estúpida luego de darse cuenta, que después de todo era solo un saludo, tal vez Christopher solo la saludara y a veces se despidiera de ella por educación y nada más. Cuanto dolía todo, cuanto sufría Lilium intentado dejar de sentir aquello, intentando no quedar hipnotizada bajo los efectos que le producía ver al chico, pero todo era inútil y para peor se sentía un estorbo, sentía que lo molestaba cada vez que le hablaba, se sentía como basura, como basura para Christopher. Cuanta ira le dio sentirse así, ¿basura? Si era una basura entonces que no la mirara, si no era más que otra persona en la vida de Christopher entonces para que la saludaba, si era así porque entonces a veces lo encontraba viéndole fijamente, esto la enojaba, no quería ser eso, no quería ser basura. Ya no lo iba a mirar, ya no lo iba a querer. En estos pensamientos se encontraba cuando vio la hipnótica mirada de Christopher viéndole fijamente como lo hacía en algunas oportunidades y entonces todo cambio. Lilium se estremeció, se sintió sonrojar y su cabeza tembló y se mareo y entonces solo una frase paso por la cabeza de la chica: "aun si soy solo basura para ti, yo te quiero mucho". Era todo tan raro, todo tan tonto, tan doloroso, pero no lo podía evitar estaba enamorada y nada lo hiba a cambiar.
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